Los Titulares y el Culto
Las personas del siglo XXI tenemos una vida extraña. Parece que no sabemos vivir sin problemas. No me refiero a objetivos vitales, o re
tos para progresar sino a verdaderos problemas de todas clases, de los más ridículos a los que ponen en juego nuestra existencia. Hay veces que no tenemos más remedio que afrontar los que nos vienen, pero hay otra infinidad de veces que nosotros mismos los generamos.
Y si realmente somos conscientes de esto, ¿por qué nos empeñamos en crear un charco para meternos donde no lo hay? ¿por qué pudiendo vivir más tranquilos nos empeñamos en complicar las cosas? ¿por qué pudiendo estar bien nos liamos por cualquier tontería para acabar estando mal?
Nosotros estamos deseando que llegue un Viernes Santo para llevar sobre nuestros hombros a los Titulares de la Hermandad, o de acompañarlos por las calles durante nueve o diez horas. Pero, ¿nos paramos a pensar incluso en esos momentos en sus mensajes, en su significado para nosotros? Que cada uno de nosotros reflexione unos momentos sobre esto y saque sus conclusiones.
Ellos deben estar presentes en nuestra forma de pensar y actuar para que cada vez que razonemos una decisión podamos ser conscientes de sus mensajes. Y en una vida tan embrollada como la que llevamos, nos hacen falta momentos de recogimiento en los que encontremos el confort que necesitamos para poder seguir adelante con serenidad y templanza en nuestros actos.
Los cultos de la Hermandad pueden ser estos momentos de confort para nuestra vida y eso es lo que se pretenderá en los mismos: sencillez, alejamiento de la opulencia y la ostentación, para dejar al descubierto lo importante, el diálogo entre la persona y sus Titulares, la reflexión sobre nuestros problemas cotidianos y el confort por la ayuda recibida.
No queremos hacer una competencia en los cultos con otras Hermandades, en realidad no queremos competir en nada con otras Hermandades, porque entendemos que no se trata de eso. Sólo se trata de proporcionar a los hermanos y hermanas del Cristo y a todos los devotos que nos quieran acompañar, momentos de confort y ayuda para el bien vivir.
Nuestro hermano Antonio Tejero, una de las personas que me animó, hace ya más de un año, a presentarme como candidato a Hermano Mayor, llevará la diputación de Cultos si tenemos vuestra confianza, con la seguridad de obtener de alguien con grandes conocimientos de estos temas, la solemnidad y, a la vez, la sencillez necesaria para llevarnos a esos momentos de reflexión y confort.