El Palio que queremos. #UnaSolaHermandad
Una de las experiencias vitales más bonitas que he vivido, no ya solo en un Viernes Santo, sino en general en mi vida, fue la de ser, en la Semana Santa de 2015, por primera y única vez, Fiscal del Palio de la Virgen del Valle Coronada. Cuando tuve tiempo de recuperarme y reflexionar sobre esa experiencia, publiqué en Facebook un agradecimiento sincero que os reproduzco aquí, junto con el enlace a la publicación de hace cuatro años.

“Por vueltas que da la vida, este Viernes Santo he tenido el privilegio de hacer mi estación de penitencia como Fiscal del Palio de la Virgen del Valle Coronada. Y he tenido la oportunidad de aprender mucho de equipo, solidaridad y trabajo bien hecho, algo que deberíamos llevarnos a nuestra rutina diaria. He visto gente llorando de emoción al levantar a la Virgen, he vivido momentos complicados que se han resuelto unos con mucha casta y otros con mano izquierda. Y he tenido la oportunidad de ver el trabajo de una de las mejores cuadrillas de Andalucía, con toda seguridad, con sus cuatro «esquinas» guardadas por cuatro genios, Manolo Becerra, Perdi, Motos y Chema y con el liderazgo sereno y seguro de Paco Yesa. No sé lo que me deparará la Semana Santa del año que viene, pero lo que he vivido en esta, ya no me lo quita nadie. Gracias por el lujo de capataz, de ayudantes, de cuadrilla y de paso, todo para nuestra Señora. Dejo un vídeo de la petalada en la salida de Rafael Rivero, con la música de «nuestra Banda» la Banda Palomares y las voces de todo el pueblo que estaba allí.”
Pulsa en este enlace para llegar a la publicación.
Me gustaría un palio como ese que tuve el privilegio de acompañar en 2015, con una cuadrilla y responsables a los que di públicamente la felicitación más sincera por lo que me habían hecho vivir en esa estación de penitencia. Casi perfecto, y digo casi porque sólo Dios posee la perfección. Cumplimos todos los controles horarios, salvo la recogida, con un esfuerzo titánico en algunos momentos, la Corredera, por ejemplo, en la que algunos costaleros se acordaron de mí y de toda mi familia. Pero era necesario, ellos lo sabían y cumplieron con su compromiso.
El Palio es un disfrute para los sentidos. La luz de la candelería, los olores de las flores, la cera y el incienso, los sonidos para los que sólo el Palio es ya una orquesta, aderezada, además, con los sones de Palomares y el movimiento sentido que le dan las cuatro decenas de almas que van debajo. Todo para llevarnos al centro de ese espectáculo de devoción, a la imagen de Nuestra Señora del Valle Coronada, ante la que se rinde todo el que la ve.
Si vuelvo a estar en la presidencia de nuestro paso de palio, estas son las sensaciones que deseo tener. Gracias a Dios en la Hermandad contamos con varias personas que podrían hacerlo posible. Entre ellas, la candidatura que encabezo se ha decantado por ofrecer esta responsabilidad, si los hermanos confían en nosotros, a Chema Merino, que asumiría el martillo del Valle y que, junto con Lolo Becerra y el resto de su equipo, estamos convencidos de que recuperarán los aires del campillo e integrarán la experiencia de muchos costaleros con una pujante juventud que ha sabido dar la cara en las trabajaderas en los últimos años.
“Equipo, solidaridad y trabajo bien hecho”, como decía en mi agradecimiento, para mayor gloria de nuestra Titular. Convivencia y relación continuada entre costaleros, todos hermanos del Cristo, que saben y sienten de forma intensa lo que llevan sobre sus hombros. Y disciplina para llegar de nuevo a un trabajo “casi” perfecto.
Publicado por Manuel Zúñiga Hita.