confinamiento
No es un Viernes Santo cualquiera.
Este no es un Viernes Santo cualquiera. La Hermandad del Cristo no hará su estación de penitencia. No hay nervios, no hay tensión. Tampoco habrá ese cansancio indescriptible a las tres de la mañana. Pero es que ese cansancio no lo cambiamos por nada. Hoy todo será mucho más duro. La penitencia va por dentro, siempre va por dentro, pero hoy más que nunca.
Tiempo para pensar, tiempo para reflexionar, tiempo para rezar. Para pedir que pase todo lo que estamos viviendo, para pedir a la Tierra, nuestra “Casa común”, que nos perdone lo que le hacemos de forma diaria. Y para pedir a los demás que nos perdonen por todas nuestras torpezas, por todo aquello que hacemos y que nos podríamos ahorrar, simplemente para no complicar tanto la vida y poder verla pasar de forma plácida.
Hoy haremos una y mil “levantás” internas en nuestra estación de penitencia particular, y haremos una carrera “no oficial” avanzando con tristeza por lo que hemos hecho mal pero con la esperanza de mejorar siempre.
Buena estación de penitencia en este Viernes Santo.