hermano mayor
Una decisión difícil
En la semana del Corpus, finalmente tomé una decisión difícil, que puede comprometerme durante los próximos cuatro años. No es una Hermandad fácil precisamente El Cristo, pero es a la que me debo desde hace cuarenta y cinco años. Si me pongo a pensar qué cosas han estado siempre ahí desde que era niño, probablemente esta Hermandad es una de las pocas que han sido algo permanente en mi vida.
Siempre estaba mi Cristo ahí, cada vez que las cosas no iban todo lo bien
que quería, y cuando iban bien, también. Probablemente no soy la persona que más se ha prodigado por la Hermandad para compartir momentos con otros hermanos, como le pasa realmente a la mayoría, pero hace ya muchos años que cada vez que voy es para trabajar, como muchos sabréis, en la Dirección de Cofradía.
Pero ahora, toca dar un paso al frente y después de mucho pensarlo, porque la decisión lo requiere, voy a presentar mi candidatura a Hermano Mayor del Cristo.
Quiero empezar dando las gracias a aquellos que me han animado a presentarme, pensando que soy una persona de consenso que puede llevar a esta Corporación a la mayor normalidad en su vida de hermandad. Kiko, Paco, Antonio y Fran. Y a todos los que en este último mes, cuando les he explicado mi intención me han dado su apoyo y se han unido al proyecto.
Los que compondrán junto a mí la Mesa de Hermandad si los hermanos y hermanas del Cristo nos dan su confianza: José Manuel Álvarez como Teniente Hermano Mayor, Paco Lara como Mayordomo, Fernando Borrego como Tesorero y Dani Gago como Secretario.
Y junto a ellos a los demás que, por el momento, integrarán la futura Junta: Fran García Reina, Juan García Sánchez, Agustín Pardo, María Muñoz, Jose Mari Villar, Antonio Tejero, Mari Carmen Lara, Carmen García Barba, Guillermo Ferguson. Y digo, por el momento, porque no descarto que existan más adhesiones para la candidatura porque cuatro años son muy largos y pueden suceder muchas cosas.
Además de una Hermandad grande, hace falta que seamos una «Gran Hermandad», y además «UnaSolaHermandad», sin discursos de «unos y otros» o de «buenos y malos» que polarizan y dividen. Venimos con las manos abiertas, de forma humilde y sencilla a aportar, para que nuestro mayor patrimonio, el inmaterial, el humano… los hermanos y hermanas de esta corporación puedan ilusionarse, llevar siempre a sus Titulares en el corazón cada vez que hablan y actúan y que entre todos podamos ser referente en nuestra comunidad de solidaridad y ayuda a los demás, como siempre nos correspondió.
Que el Santísimo Cristo de la Expiración, su Madre Santísima del Valle Coronada y San Juan nos ayuden en este empeño.
Publicado por Manuel Zúñiga Hita